Bases de una futura traición

Bases de una futura traición
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—Nos encontramos aquí, en este glorioso día que pronto pasará a ser el primero de nuestra nueva Historia, para rendir homenaje a quienes, por su propia voluntad, se disponen a ofrecer el más precioso de los regalos: sus vidas.

Un clamoroso silencio inundó la sala, expresión del más profundo respeto mostrado por las personas que allí se reunían para tan espléndida ocasión.

—Son bien conocidos los problemas a los que nos hemos enfrentado desde que nuestra nave buscó refugio en este agreste planeta —prosiguió desde su atrio—. Nuestra cultura, valores, principios, nuestra forma de vida a fin de cuentas, e incluso los procesos vitales por los que se rige nuestra naturaleza, se han demostrado incompatibles y hasta deficitarios en comparación con las caprichosas exigencias biológicas imperantes en este ecosistema. Pronto lo comprendimos: nos enfrentábamos a la extinción total como especie.

Discretos murmullos corearon tan fatídicas palabras.

—Circunstancias desesperadas obligan a medidas desesperadas. Mentes visionarias, amparadas por nuestros estudios y conocimientos en los campos de la microbiología, la genética, la zoología, la botánica y la parasitología, han trabajado en armonía para trascender una frontera que hasta ahora creíamos insalvable. El resultado de esta agotadora y frenética labor contra el reloj ha obrado su fruto. El nombre con el que ha sido bautizado: Provecto Genoma Y.

»Pero de nada nos serviría el mencionado Provecto Genoma Y sin las personas que están dispuestas a sacrificar su propia existencia, su identidad como raza, y decididas a afrontar las desconocidas implicaciones que en sus vidas traerá consigo este definitivo experimento. Pues no olvidemos que se trata de un experimento sujeto a errores y de hasta cierto punto imprevisibles efectos.

»Su fisonomía cambiará —expresó. Su mirada se desvió por un instante hacia las disimuladas siluetas que aguardaban en las sombras del escenario—. El organismo se volverá más fuerte y el individuo así se verá preparado para afrontar las duras pruebas a las que la salvaje fauna de este planeta nos expone de manera constante. Mutaciones hormonales afectarán a la propia naturaleza de sus impulsos y reconducirán el rumbo de sus instintos más primarios. Ya no volverán a albergar la vida en su interior —musitó, su voz traicionó la desolación que sentía a causa de ello—. No obstante, el aditivo que a nivel genético les será inoculado fomentará la viabilidad reproductiva necesaria en estos críticos momentos para nuestra especie.

»Pero no deseo continuar hablando —con las manos apoyadas sobre el atril, estiró los brazos y se apartó ligeramente del micrófono—. ¡Aquí están! ¡Con un fuerte aplauso, démosles nuestro más sincero agradecimiento y deseémosles, también, la mejor de las suertes en este viaje sin retorno que traerá consigo un futuro posible para nuestra forma de vida!

El público allí reunido se alzó en pie y atronó el anfiteatro con una inagotable y creciente cascada de aplausos que resonó con fuerza en los oídos de las orgullosas figuras uniformadas recién aparecidas en escena.

—Antes de dar comienzo al proceso y como portavoz de la Cámara —tomó de nuevo la palabra, dirigiéndose en esta ocasión a quienes eran objeto de tan absoluta aclamación—, permitidme tan sólo haceros extensible las esperanzas que laten, aún muy vivas, en el pecho de todas las representantes, tanto de las que se hallan aquí reunidas como de las que no, así como rogaros que siempre tengáis presente que las mejoras genéticas de las que se os dotará tienen como única y última finalidad el bienestar de la especie. —Un infundado y sombrío presentimiento la forzó a insistir—. Prometed que vuestra superioridad puramente física no os encumbrará sobre el resto de nosotras, ni os valdréis de tal eventualidad en beneficio propio. Que no os olvidaréis de vuestros orígenes, ni renegaréis de quiénes en realidad sois.

Una de las figuras, pletórica bajo el resplandor de los focos, se adelantó para responder.

—Podéis confiar en nosotras.

Y bien, ¿qué opinas?