Legado de Sombras. El rescate (fragmento)

—¿Y quién está hablando ahora? ¿La ladrona humana amante de los hykars, o la implacable cazadora de renegadas auspiciada por Maevaen? —escupió él con veneno.
—La mujer que dejando aparte sus orígenes, no olvida los favores recibidos ni las promesas dadas; la misma mujer que está dispuesta a partirte la cara con tal de mantenerte a salvo.

Sigue leyendo

Legado de Sombras. El engaño (fragmento)

—No, ¡de verdad! Algo me dice, y me refiero a un sexto sentido, al instinto, no que esté escuchando voces en mi cabeza, eso hace tiempo que no me pasa, y menos mal, me llevaba cada susto que para qué contarte… Pues eso, que tengo la sensación de que no son simples labriegos buscando algo que trasegar, pues sin duda que eso que asoma del cinturón de ese hombre de atrás es la empuñadura de un cuchillo, y lo que ese otro trata, torpemente, de esconder bajo la manga es una porra, y ya, por sí misma, no me gusta la cicatriz del rostro de ese otro, el de la sonrisa a la que le faltan dientes.
—Rid, cállate ya —exhortó Kylan, pendiente del menor de los movimientos de cualquiera de aquellos hombres—. Nos están asaltando.

Sigue leyendo

Legado de Sombras. La maga (fragmento)

—Ashara… ¡Ay, Ashara! Cuya hermosa figura, y aún más su sucia boca, eran dueñas de mis más veleidosos deseos… —sollozó con melancolía—. Fue nuestra capitana, nuestra líder, la recia columna que sostenía esta ahora deshecha compañía. Murió en la toma de Aeral. Sin su heroico sacrificio tal proeza no hubiera sido posible. Valiente y estúpida arrogante…

Sigue leyendo

Ojos de Jade I. Syntyma. Capítulo 28 (fragmento)

Pero su cuerpo aparecía espantosamente deformado.

Su fina y pálida piel se mostraba ahora dura y áspera, de un color violáceo. Sus manos se estiraban como nervudas garras, sus dedos acabados en largas y afiladas uñas. Sus piernas se sostenían de manera terrible en unas desproporcionadas pezuñas que soportaban con horrible facilidad su peso incrementado. Las alas correosas de murciélago que crecían en su espalda la conducían entre los habitantes de la ciudad, brindando a sus garras y dientes la oportunidad de mutilar y matar.

Aterrizó con elegancia en un frío suelo empedrado y perforó indiferente con un dedo la carne del estómago de un hombre todavía vivo, para luego llevar la sangre tibia a su lengua, que saboreó el líquido con satisfacción…

Sigue leyendo

Ojos de Jade I. Syntyma. Capítulo 23 (fragmento)

El ser apartó la hojarasca que componía lo que parecía ser una capucha y ante Kylan apareció el exquisito rostro de piel oscura y ojos plateados de Airishae.

—Bésame —musitó la hykar.

Kylan, desconcertado, quedó inmóvil y con la boca ligeramente entornada, circunstancia que aprovechó la elfa de la sombra para acercar su rostro al del guerrero y posar sus labios en un ardiente y desbocado beso.

Varias preguntas e inquietudes llegaron a la mente del joven mestizo, mas pronto se difuminaron al abandonarse a las cálidas exigencias de una sensual y voraz Airishae.

Los brazos de la fémina se enredaron como veloces zarcillos rodeando y apresando el torso del semihykar. Sus dedos, largas y ágiles sierpes, jugueteaban suave y pausadamente con su indefensa presa. Su lengua, un hábil depredador que exploraba con deleite y placer la húmeda boca del varón. Unas ávidas caricias que fueron progresivamente ganando en pasión e intimidad cuando superaron la frágil frontera de las vestiduras…

Sigue leyendo

Ojos de Jade I. Syntyma. Capítulo 17 (fragmento)

—Thäis Shade —exhaló de pronto el mestizo con un suspiro.

Dyreah quedó conmocionada al escuchar su antiguo alias de los labios del semielfo de la sombra.

«¡Se acuerda de mí!», se sorprendió la gata.

—Thäis, un hermoso nombre; sin embargo, no tanto como su portadora. Parecía bastante gentil y agradable, además de atrevida y decidida, pero sus rasgos… No creo que ningún bardo haya podido reflejar en sus versos tal belleza como la que poseía Thäis.

La semielfa sintió ruborizarse de nuevo hasta tal punto, que pensó que ni su metamorfosis la ocultaría…

Sigue leyendo

Ojos de Jade I. Syntyma. Capítulo 1 (fragmento)

Pero ella había logrado escapar de todo esto. Su única afición, sobrepasando sus deberes y labores en repetidas ocasiones, era la lectura, en cuya ocupación pasaba horas y horas sin deber, o querer, hacer ninguna otra cosa. No obstante, su condición social se lo permitía.

El tema de los libros no trataba sobre antiguos sabios, grandes señores o poderosos magos que se vanagloriaban de su renombre y dejaban sus obras para el deleite propio ante sus lectores, en la exposición pública de su engreída magnificencia.

No. El contenido era bien distinto.

Las páginas estaban llenas del colorido, a veces intenso y crudo, de la acción de la guerra. Una batalla eterna entre las fuerzas del bien contra las fuerzas oscuras. Las tropas de la luz, normalmente representadas por seres de las razas humana, élfica y thogûn, se enfrentaban en situaciones imposibles de minoría e inferioridad a los vastos ejércitos de raigans, demonios, hykars y otras criaturas maléficas; y siempre salían con vida de sus luchas o, incluso, salían victoriosos…

Sigue leyendo