Que merezca la pena

¿Os he contado en alguna ocasión que estuve enamorado? ¿Y que ella murió?

¡Vamos, no pongáis esas caras! No es una historia triste, ¡ni mucho menos! Así que, traedme otra jarra de vino y os contaré lo que sucedió.

 

«Vamos, vamos. Cuidado…»

Puso extremo cuidado en levantar el pie y deslizarlo apenas a un par de dedos del mecanismo que activaba la trampa. Ignoraba qué podría desencadenar, pero tampoco necesitaba saberlo. Procuraba que su insaciable curiosidad se alimentase resolviendo misterios de condición menos peligrosa.

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